Sentir de madre: sentimiento eterno, incondicional y sin medida
Es el segundo domingo de mayo, es solo una fecha señalada en el calendario y no debería ser así. También es solo un día que nos debería sonar mezquino e injusto para reconocer el amor desmedido, infinito y gratuito de las mujeres en su rol de madre. Son las heroínas de la vida, las que cumplen el papel de madre, padre, amiga, y todo lo que tengan que ser y hacer por cada uno de sus hijos.
El día de mamá otra vez está aquí, como cada segundo domingo de mayo. La fecha es un motivo de alegría para toda la familia que se reúne para homenajear a la mujer abnegada que trabaja incansablemente por el bienestar de los suyos.
La mujer peruana cumple un papel transcendental en la sociedad, y en esta difícil realidad que marcan los tiempos su sacrificio es todavía más invalorable, duro y hasta desgarrador. Sin distinción de fronteras, ser madre es un trabajo de dedicación, esfuerzo y amor, pero también es verdad que para algunas mujeres la lucha es más ardua que para otras y la sociedad en la que se vive muchas veces empeora la batalla. La madre es el pilar del núcleo familiar, la columna más fuerte y no hay mejor inspiración para los hijos y toda la familia que tener una madre amorosa, la que prodiga un sentimiento con empeño inconmensurable.
Nuestros primeros pasos estuvieron apoyados por el aliento de mamá y esta es la analogía perfecta para comprender que su amor rebosa con igual magnitud a pesar de los años. Para ella nunca dejaremos de ser pequeños, porque el amor de madre es antiedad, no entiende de cronología en el tiempo. Empieza cuando se engendra y no termina nunca, ni cuando nosotros los hijos ya no estamos físicamente a su lado.
¡Feliz día a las mamás peruanas y a todas las madres del mundo!… El Peruchito.
Foto: Andina













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