Vargas Llosa opina sobre la concentración de medios

«Cuidado pierdas tu puesto«, fue una de las tantas frases que nos dejó la entrevista que Mario Vargas Llosa concedió al programa Tiempo de Leer, en el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica. El Premio Nobel de Literatura no dudó en manifestarse en contra de la concentración de medios.
Aunque el tema más importante en la agenda política del Perú es el Fallo de la Haya, también es cierto que la polémica sobre la concentración de medios es una de las grandes preocupaciones que continúa desatando opiniones encontradas. Este es el caso de Mario Vargas LLosa, que se mostró en contra de esta medida: “El control del poder de la información puede llegar a la imposición de candidatos”.
Este es parte del extracto que nos dejó la entrevista con MVLL:
Qué opina de la compra de Epensa de parte del Comercio. Debo decir, considerando la transparencia, que Canal N es una empresa en la que están como socios el grupo La República y el grupo El Comercio.
Mi posición sobre este tema es bastante clara: yo estoy a favor de la libertad de expresión. Creo que la libertad de expresión es el pilar de la cultura democrática, y que sin una libertad de expresión que refleje el pluralismo de las opiniones políticas de los ciudadanos, la democracia está amenazada. Creo que la concentración de los medios que significa la compra de Epensa por el grupo El Comercio es una amenaza potencial contra la libertad de expresión.
Creo que el 79 u 80 por ciento del control de la información da un poder a un grupo periodístico, en un periodo de elecciones por ejemplo, que puede llegar a la manipulación total, y a la imposición de candidatos, algo que comienza a corroer el sistema democrático. Por eso he apoyado la iniciativa de estos ocho periodistas muy prestigiosos e independientes, que han presentado una acción de amparo para que el Poder Judicial decida si esta operación (de compra de Epensa) es lícita, o la anule. Siempre he estado en contra de las leyes especiales sobre el periodismo, ya que estas son un peligro para la libertad de expresión, porque es poner en manos de un gobierno un instrumento de poder que en un momento dado puede ser utilizado para restringir esa libertad, esa diversidad y ese pluralismo informativo al que tenemos derecho.
Hay quienes opinan que siendo un liberal que cree en la libre empresa, al plantear eso, cae en contradicción porque se castiga el éxito de una empresa…
No hay ninguna contradicción. Quienes dicen eso tienen una información muy escasa, muy insuficiente o muy equivocada de lo que ocurre en los países más democráticos del mundo. En todos los países democráticos, sin ninguna excepción, hay un control del monopolio empresarial en todos los campos y fundamentalmente en la prensa. En muchos países hay leyes especiales y ello es comprensible, aceptable, porque hay una democracia profundamente arraigada y porque en los países democráticos avanzados la diferencia entre el Estado y el gobierno es real y las instituciones encargadas de velar por la diversidad, la pluralidad informativa son organismos de Estado que representan al conjunto de la sociedad. Desgraciadamente, en las democracias subdesarrolladas como la nuestra la diferencia entre Estado y gobierno es inexistente.
El gobierno absorbe el Estado y lo utiliza como si fuera suyo, como si fuera su botín; entonces, no hay organismos de Estado verdaderamente independientes… salvo en dominios, quizá, muy técnicos. Esa es la razón por la que creo que cuando hay leyes especiales sobre el periodismo, el resultado es catastrófico para la libertad de expresión. Es el caso de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina, donde han habido leyes especiales para la prensa y el resultado ha sido catastrófico. Esta iniciativa de los ocho periodistas es lo mejor, que el Poder Judicial decida. En última instancia se puede llegar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que es una institución que ha demostrado hasta ahora una independencia de criterio, lucidez, respecto a las materias jurídicas y una clara vocación democrática.
¿No le preocupa que esos argumentos aceptables sean utilizados por quienes se mueren de ganas de que haya un control de prensa?
Sí, me preocupa. La iniciativa del congresista Dammert de presentar un proyecto de Ley de Medios es equivocada. Si el Congreso empieza a debatir una Ley de Medios, voy a criticar esa iniciativa porque creo que, aunque haya buena intención de los autores, una Ley de Medios pone en manos del gobierno un instrumento que éste va a utilizar, a la larga, en su provecho. Me opongo absolutamente a esa Ley de Medios.
Creo que es tan peligrosa la concentracion de medios por un solo grupo económico como la intervención estatal de los contenidos de la prensa. Hay que llegar a un equilibrio donde, sin afectar ni a la libertad de prensa, ni a la libertad de empresa ni a la propiedad privada, que son las grandes defensoras de la diversidad en una sociedad, tampoco se permita que grupos económicos lleguen a tener el control de la información al punto de manipular a la opinión pública e imponer candidatos, restringir la voluntad del ciudadano.
Aquí puedes reproducir parte de la entrevista:










Totalmente de acuerdo con las opiniones de nuestro escritor Mario Vargas LLosa, màs aùn conociendo a nuestros polìticos que en su mayorìa son totalmente corruptos que se sienten dueños, amos y señores de todo, libres de hacer lo que se les antoje