¡De vuelta al barrio! Crónica de excongresistas reciclados para «asesorar» al Congreso

Se les erradicó del Congreso como a un virus, y no les quedó más remedio que abandonar, pero dejaron su rastro como gotitas de saliva contagiosa, razón por la que algunos han vuelto a aparecer en escena. Ellos, son nada más y nada menos, que los nuevos “asesores” tan necesarios para nuestro querido parlamento cada día más agujereado, desde tiempos inmemoriales.
Cierto es que la pandemia redujo de forma momentánea aquellos elevados índices de delincuencia, aunque nuestra hipótesis más firme apunta a que los cacos que pululaban a sus anchas por las calles del Perú, ahora podrían estar caminando como pedro por su casa por ese edén de curules, del que un día se fueron con la cabeza gacha pero entonando el vals todos vuelven a la tierra en que nacieron. Ahí se fogearon, ahí vieron como es la nuez, en la cancha, nadie les contó, ellos lo experimentaron y cuando llegó la hora del sálvese quien pueda, jugaron bien sus últimas cartas bajo la maniobra habilidosa del ex Presidente del Congreso de la República, Pedro Olaechea, que no dudó en bajar el level y eliminar requisitos mínimos para permitirles así, como no, sin maestría ni doctorado, volver al terreno ya conocido, aplastando la moral del pueblo y burlándose de esa inmensa mayoria que no quería verlos más en el Poder Legislativo.
¿Karina Beteta en Comisión de Inteligencia?
¿Así se reconstruye un Congreso? ¿Qué pecado tan enorme hemos cometido los peruanos para vernos otra vez ante este saqueo circense? Ha sido como un abrir y cerrar de ojos, y tenemos que ver de nuevo a la ex congresista de Fuerza Popular, Karina Beteta, ahora convertida en asesora de la comisión de inteligencia con un sueldo de 9,815 soles, contratada por obra y gracia de su benefactora con plata ajena Martha Chávez.
¿En qué mundo vivimos cuando una enfermera como la ex congresista fujimorista Milagros Salazar, reaparece por arte de magia para convertirse en asesora de la comisión de relaciones exteriores? ¿No sería mejor acaso que la señora Milagros Salazar pusiera alma corazón y vida, estas tres cositas… en algún hospital de escaso personal médico? ¿Acaso no hay gente más capacitada que ella? Claro que la hay pero verla en un hospital sería un verdadero milagro ¿no Milagros?
Pero no hay de qué preocuparse señoras y señores, agárrense bien de la silla porque hay más en el circo de los congresistas retornados, sí así como lee usted ciudadano trabajador que salda impuestos a tiempo, señora que si no trabaja no come y demás pueblo del Perú obligados a hacer de tripas corazón para llegar a fin de mes, ahora, en medio de esta caótica vuelta a la normalidad, nos tendremos que acostumbrar a tragar ese pan con pescado y asistir sin mascarilla al madrugador espectáculo de los asesores de congresistas. Atención que no son dos o tres, no, en mancha han vuelto, con cacha y sacando pecho, y hasta diría que entonando las estrofas de nuestro maltratado himno nacional.
La lista sigue
¿El bachiller Luis Galarreta? ¡Presente! Sí, sí, el otrora Presidente del parlamento, ahora ha reaparecido como asesor de la bancada de Fuerza Popular ganando, nada más y nada menos que 12 mil nuevos soles, casi lo que recibía cuando era parlamentario. ¡Asu mare! Y sin doctorado, ni maestría.
Siguiente por favor: Jonnny Lescano, ha vuelto a entrar a la cancha, esta vez como asesor para el congresista de Acción Popular, Freddy Llaulli.
Cierto es que a más de uno se le habrá ocurrido pensar que la corrección de este sin sentido, está en manos del actual presidente del Congreso, Manuel Merino, cierto es también que podría poner sobre la mesa un acuerdo de junta directiva y restablecer así los requisitos que se exigían para postular al cargo de asesor del congreso, pero Merino no lo hace, ni lo hará, porque los miembros de la actual Mesa Directiva se han contratado 13 asesores cada uno, y en tiempos donde la mayoría de sesiones son desde la comodidad de cada una de sus casitas ¡Plop!
Todos vuelven a la tierra en que nacieron, dice el vals. Pero en el caso de esta pandemia de asesores reciclados en congresistas habría que matizar y decir que todos vuelven a comer de lo rico con nuestros impuestos y a contagiar de sus malas formas incluso, a nuevos partidos políticos que tienen representación parlamentaria. Y ya que estamos en un popurrí de canciones, ¿será cierto eso de…. dicen que en la distancia está el olvido…? Hace rato que en el Congreso ya suenan tambores de nostalgia para volver a más de lo mismo. Quizá eso de dejar rastros mediante jugarretas que faciliten el regreso de los mismos, no sea más que las primeras escenas de una película repetida que ya vimos.
¿Ustedes la quieren volver a ver?
Foto: Caretas












¡Ay pena, penita, pena ! como les gusta vivir sin trabajar, ahora se les llama tambièn asesores. ¿ No tienen verguenza de vivir a costas del pueblo?.