«El Papa se siente charapa»: lo mejor de Juan Pablo II en el Perú

Este fin de semana fieles peruanos rememoraron aquel 1985 cuando San Juan Pablo II visitó las ciudades de Lima, Cusco, Arequipa, Ayacucho, Piura, Trujillo e Iquitos. Familias celebraron el histórico acto de su santificación con diversas actividades litúrgicas.
Karol Wojtyla, en los 26 años que tuvo de pontificado, no dudó en realizar 104 viajes fuera del Vaticano. Fue entre esos destinos que llegó por primera vez al Perú en 1985. Y fue también en una de nuestras calurosas tierras que lo bautizaron como el Papa Charapa.
Durante el tiempo que estuvo en nuestro país, Juan Pablo II recorrió diversas regiones como Arequipa, Cusco, Ayacucho, Piura y terminó su recorrido en Iquitos.
Ahora en el Perú se celebra su canonización, y los fieles –que sobrepasan los 40 años– rememoran la emoción que sintieron al ver, por única vez, a la máxima autoridad de la Iglesia pisar suelo peruano.
«Debe haber hambre de Dios, pero nunca puede haber hambre de pan», sentenció el ahora llamado San Juan Pablo II, aquel entonces durante su estadía en Villa El Salvador, allá cuando el distrito no era más que un arenal.
Con esa frase lo recordaron los vecinos y fieles de la zona en la parroquia Virgen del Carmen y San Pedro, en la que se reunieron para celebrar su santificación, en medio de una gran cantidad de globos amarillos y blancos (colores del Vaticano) y una inmensa devoción.
http://www.youtube.com/watch?v=v-d_Ocv3AqA
Juan Pablo II en provincia:
Si bien solo se puede ver el altar mayor, aquel que Juan Pablo II usó cuando celebró la misa en el campo de la Universidad Nacional de San Agustín; estos objetos serán guardados con mayor fervor ahora, pues han sido usados por un santo. En esta ciudad se realizó ayer una misa por su santificación.
En Ayacucho también hubo celebraciones. La ciudad de las 33 iglesias recibió al Santo Padre durante su visita y ahí declaró su preocupación por la situación que se vivía en ese momento, las constantes muertes y la dificultad de la región por el terrorismo.
En ese inolvidable año para el Perú, el Papa Viajero coronó también a la Virgen del Carmen durante su visita al Cusco. Incluso le colocó un rosario que trajo desde el Vaticano.
En Piura, sus habitantes recordaron con devoción la visita del Papa en 1985. Ese año, la calurosa ciudad había sido castigada por los efectos del fenómeno de El Niño.
Juan Pablo II también llegó a Trujillo donde se conservan algunos objetos, como la cama en la que reposó durante su breve estadía en el Palacio Arzobispal. En ese templo, oró ante la imagen de la Virgen de la Puerta.
Pero, sin duda, la visita más recordada de Juan Pablo II ocurrió en Iquitos, donde los miles de presentes se sintieron más identificados con él cuando gritó con mucha fuerza:»¡El Papa se siente charapa!».
http://www.youtube.com/watch?v=XQrmy-76ENo






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