Testimonio como caminante en el retiro de Mujeres de Emaús
El año pasado me inscribí para participar en el retiro de Mujeres de Emaús, buscando un respiro en mi vida como madre, esposa e hija. Sin embargo, por circunstancias de la vida, no pude asistir: caí enferma y tuve que ser hospitalizada.
Por: Pamela Valverde de Thomson
Como dicen, todo ocurre en los tiempos de Dios, y así fue para mí. Este año finalmente tuve la oportunidad de vivir esa experiencia, con mucha curiosidad, sin expectativas, solo con una sencilla oración antes de ingresar: pedí a Dios fortaleza y que me permitiera aprovechar al máximo esta oportunidad que Él me regalaba para mí misma.
Desde el primer momento, sentí una linda sensación, pero Como decimos en Emaús: «Lo que sucede en Emaús, se queda en Emaús», así que no puedo compartir sus historias, pero sí los sentimientos que me dejaron: una llama viva y fragante en mi interior.
Para mantener la armonía y la espiritualidad del encuentro, las servidoras repetían con alegría: “Jesús ha resucitado”, y nosotras, las caminantes, respondíamos: “En verdad ha resucitado”. Hubo una oración del Espíritu Santo escrita por San Juan Pablo II que me marcó profundamente; la sentí como un mantra, algo que deseo repetir siempre.
Uno puede ser caminante solo una vez, es decir, asistir al retiro por primera vez. Pero luego tienes la opción de convertirte en servidora, tantas veces como quieras. El lema de las servidoras es claro: Amor, Dios y servicio. Milagros Coronado, una servidora con experiencia en cuatro retiros, compartió que para ella, asistir es una forma de darle tiempo a Dios en agradecimiento por todo lo que le da. Para servir, primero hay que ser caminante, y luego se recibe una preparación especial para asumir ese hermoso rol.
La música cristiana que se compartía durante el retiro tocó mi corazón. Es algo que solo se puede comprender viviéndolo. De adolescente participé en un retiro de un solo día, pero experimentarlo ahora como adulta fue completamente distinto; lo vi y sentí con otros ojos y desde el corazón.
El movimiento de Emaús nació en Miami hace varios años y se ha expandido a muchos países de Latinoamérica como Perú, Panamá, España y Argentina, entre otros. En Perú, se realizan retiros en distritos como: Barranco, Callao, Los Olivos, Miraflores, San Isidro y La Molina. También existen retiros para hombres, lo cual me parece maravilloso.
La parroquia El Buen Pastor, ubicada en Sol de Oro, Los Olivos, organiza estos retiros cada año, transformando la vida de muchas mujeres, hombres y familias. Desde el 2018, se han llevado a cabo cuatro retiros de mujeres organizados por Emaús Los Olivos.
Con todo mi corazón, quiero invitarte a vivir esta experiencia. Estoy segura de que puede transformar tu vida, como está transformando la mía.
Foto: Emaús













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