Perfil del parlamento 2020: un Congreso destructor que engaña con leyes anticonstitucionales

Cuando se mezclan papas con camotes
Ellos son los padres de la patria, demagogos aprovechadores de la circunstancia, habilitados, quien lo diría, para mezclar papas con camotes, sacan pecho, aprueban leyes a sabiendas que terminarán siendo inconstitucionales.
Hacen lo que pueden por expresarse con elocuencia, chillan y es terrible escucharlos cuando quedan en evidencia, cuando no saben el camino a seguir de las normas que aprueban, son un peligro para la población que dicen defender. Destructores de la patria, verdadero horror, alguien un día pagará las consecuencias de estas barrabasadas. Nadie lo imaginó. O sí, quizá ellos imaginaron que el TC no existía.
El pueblo peruano engañado
Según el artículo 79 de la Constitución peruana claramente se señala que los congresistas no tienen iniciativa para crear o aumentar gasto público, pero ahí van ellos en busca del clamor ciudadano, aprueban esa norma que permitirá recibir 4,300 soles a los aportantes de la ONP, advierten que el pueblo lo necesita. Pero el pueblo es otro, el pueblo no tiene agua, tampoco luz, el pueblo sale a la calle a vender su alma al diablo por una chanfainita, al pueblo ya no le importa contagiarse. Ese pueblo muerto de hambre no recibirá un centavo de esos 19 mil millones de soles que costará esa norma, en caso siga adelante, porque el pueblo vive desde hace años en la informalidad y nadie se ocupa de ellos. El verdadero pueblo peruano vive en el olvido.
Entre gallos y medianoche
Pero los congresistas destructores están más ocupados en desbaratar el orden, quieren dejarse ver con claridad como si tomaran distancia de ese oscuro parlamento embaucador que por mucho padecimos los peruanos, cuando lo único claro es que se han convertido en verdaderos especialistas en crear leyes, —entre gallos y medianoche— inconstitucionales y que se impugnarán, dejando en evidencia su elevado grado de incapacidad.
Ascensos que no vienen a cuento en el sector salud
¿A qué viene ahora ascender a todo el sector salud, a sabiendas que eso generará un impacto negativo en la economía y que costará 1,300 millones de soles? Ya lo hemos dicho, los congresistas no están habilitados para crear o aumentar gastos públicos, salvo en lo que respecta a su presupuesto, pero eso parece no importar. No se escucha. No conocen la constitución y eso es peligroso. Hay que repetirlo: “los congresistas no están habilitados para crear o aumentar gastos públicos salvo en lo que respecta a su presupuesto”.
Los peajes también saldrán caros a los peruanos
Pero eso no es todo, hace unos meses, como olvidarlo, se aprobó una norma en el congreso mediante la cual se dejaban de cobrar peajes, de inmediato concesionarias del Estado salieron a protestar tras ver canceladas de forma violenta las concesión de determinadas carreteras, obra nada más y nada menos que de esos padres de la patria, congresistas deslenguados, populistas que, en medio de toda su ignorancia, decidieron pasar por encima como chanchos de unos contratos, con la única finalidad de favorecer a sus amigos transportistas de carga, algo que además de ser también inconstitucional, dio paso a una vergüenza internacional, las empresas que tenían a su cargo la concesión mediante embajadores protestaron mediante carta, donde se dejaba ver esas torpes labores de un Congreso que más que beneficiar al Perú lo perjudica y lo peor que a dichas empresas el Estado peruano le terminará pagando a través de tribunales internacionales. ¿Y quien paga? Nosotros. Los peruanos y no será menos de 800 millones de soles.
Los fondos de la ONP, la jugarreta de los peajes y esos asensos del sector salud, en un momento duro para la economía, no son acaso tres motivos para ponernos a pensar si este es el congreso que queremos. El debate está abierto.
Foto: Congreso de la República












Sólo les importa figurar como los buenos, sin ver los perjuicios a futuro.