Haciendo Perú: Mili Vega, talento piurano más allá de nuestras fronteras

Pintora, escultora y cantautora peruana quien radica en México, nos contó sobre su trayectoria, proyectos y cómo se tuvo que reinventar en los tiempos que hoy corren.
El arte galopa por su sangre, pinta caballos, leones, tigres y mujeres. Además de poseer una fuerza femenina y animal, pinta también coloridas mariposas “expresan libertad interior, muchos vivimos en esa búsqueda”, asegura. Todos los personajes a través de “pigmentos y colores buscan contar una historia o interpretar una melodía”. Y es que cuando Mili Vega se pone “manos a la obra”, pinta y canta: su voz aflora como un pincel melodiosos colores para el oído.
Creció en una familia de artistas. Su trabajo ha sido reconocido con diversos premios en Perú, México, Argentina y Berlín. Desde 2014 reside en Ciudad de México, eso sí, sin olvidar la Piura familiar y de infancia donde vuelve siempre a través de su arte: Ahora el arte además de su pasión también es su sustento. Lo ha logrado con esfuerzo. Mili se encuentra ahora de paso por Londres y El Peruchito logró hablar con esta polifacética artista.
¿Estás aquí por una nueva exposición?
Bueno para fines de octubre tenía programada una exposición de pintura, pero por la pandemia varias actividades se vieron afectadas. Estoy coordinando para realizarla antes de volver a México en unos meses.
¿Y mientras tanto?
Seguir pintando y crear nueva producción de obras para la exposición. Y sobre todo disfrutar de este tiempo con mi novio que vive aquí.
¿Cambiar tu espacio de trabajo interfiere en tu disciplina?
Claro que no. Aquí también despierto a las 8:30 am, y me centro en ejercicios físicos, luego desayuno y a eso de las 10:30 me pongo a trabajar.
A pesar de abrirte camino como artista, el principio tuvo que ser duro… te comento esto porque no siempre es fácil dedicarse al arte.
Recuerdo cuando terminé mis estudios secundarios en Piura obtuve dos becas para ir a la universidad y cuando me preguntaron qué carrera deseaba continuar, yo respondí sin dudar…Facultad de Arte, lamentablemente en estas dos universidades no había esta carrera, entonces las rechacé. El Director de mi ex Colegio llamó a mis padres para ver si cambiaba de opinión, pero se dio con la sorpresa que mis padres apoyaron desde siempre mi decisión y rechacé las becas e inicié mis estudios en la Escuela de Arte.
Habrás enfrentado dificultades…
Siempre las hay, pero no solo en el arte, en general… sin embargo para mí las dificultades son un reto para avanzar. Si no resulta la opción A, busco la B, y así… hasta lograrlo. Si amas hacer algo, hazlo. Trata de trabajar mucho con orden disciplina, pasión y respeto hacia lo que haces. Si uno mismo no valora su trabajo no esperes que los demás lo valoren.
A veces acompaña la suerte también…
Hay una frase conocida que dice: la suerte llega cuando la preparación y la oportunidad se encuentran… creo en esta frase, si no hay trabajo y preparación detrás, la suerte resulta hueca. Las oportunidades hay que crearlas. El arte es así y ahora con la pandemia muchos artistas nos hemos tenido que reinventar para seguir adelante.

La artista piurana radica en México desde el 2014
Mili Vega creció entre artistas, cuando era niña en su Catacaos natal la música era tan constante como las lecturas de poesía. “traveseaba con los pinceles y espátulas de mi padre, Jorge Vega Imán, artista plástico reconocido en el norte del Perú y a nivel nacional, o muchas veces era a mi hermano a quien contemplaba tocar la guitarra”, recuerda.
Las melodías que educaron su voz surgieron de otras cuerdas: las vocales de su mamá que la arrullaba con canciones antes del sueño, dicha confluencia artística despertó máxima motivación en ella y lo cierto es que “quería verme algún día reflejada en ellos, tocando, cantando o pintando”.
Y quién iba a imaginar que ahora pintar y cantar es para ti una forma de vida. ¿En qué piensas cuando pintas?
Más que pensar, siento. Cuando pinto vuelco mis emociones en el cuadro, es como estar desnuda en alma y espíritu… y las horas pasan sin darme cuenta. Me gusta escuchar música. A veces tengo al lado la guitarra y entono canciones mientras contemplo la forma que va tomando el cuadro, disfruto mucho haciéndolo.
Últimamente grabé mis procesos al pintar e hice transmisiones en vivo mientras pintaba… hay días en que he llegado a pintar 16 horas seguidas, aunque usualmente pinto 6 diarias.
Mili no ha querido renunciar a ninguna de sus formas de expresión artística. Ahora, cada vez que realiza una exposición de arte ofrece un concierto acústico, pero claro todo ello exige mucho rigor y preparación.
¿Sigues un orden?
Cuando tengo que preparar un concierto acústico para acompañar mis exposiciones trato de terminar mis cuadros primero y luego dedicarme enteramente a mis ensayos musicales. La pintura, la música y la escultura son artes muy celosas, sabes. Con la música y la pintura puedo hacerlo paralelamente, pero por lo general cuando pinto trato de no dedicarle mi cansancio a las otras.
Entiendo…o sea que además de cantar y pintar eres…escultora ¿desde cuándo?
Me inicié en la escultura hace unos dos años y medio, en un taller en la Escuela de Bellas Artes “La Esmeralda” de Ciudad de México. Y luego bajo la tutela del Maestro Abel Ramírez, amigo y gran escultor mexicano.
¿Y cómo así te fuiste a México?

Mili Vega al lado de la consagrada artista peruana Tania Libertad
Es curioso, llegue a México de vacaciones invitada por amigos cineastas mexicanos que conocí en Piura. Ellos trabajaban para una productora que hizo un video de una composición que el Gobierno Regional de Piura me encomendó. En esas dos semanas que pasé en México tuve la fortuna de conocer a Tania Libertad, excelente cantante e intérprete peruana que ya radica en México hace mucho. Ella me encargó pinturas. Pero es en 2014 que decidí regresar a México, más preparada y pensando en la posibilidad de quedarme… nuevamente visité a Tania y le comenté mi deseo de vivir en México. Y lo cierto es que estoy muy agradecida con ella porque me propuso trabajar dentro de su equipo de producción, junto con su manager Mireyda Garza. En el tiempo que llevo conociéndolas todo lo aprendido lo aplico a mis proyectos.
Aunque disfruta mucho escuchando boleros, bossa-nova o trova, vivir en el país azteca para Mili Vega le ha permitido ampliar su horizonte musical. Tiene fascinación por las letras de grandes compositores como el “maestro” Armando Manzanero, Alfredo Jiménez, José José, entre otros.
Cuando cantas… soy de un lugar donde el calor… ¿te viene a la mente Piura?
Claro, esta canción la compuse en México, tenía una ponencia y presentación en la Embajada Checa por invitación de un gran amigo y curador de Arte: Ricardo Camacho, dentro de las actividades de Hablemos de Arte, y sentí la necesidad de cantar algo que me identificara más en ese momento… y así nació “Soy” esta canción la hice pensando en mi familia, en mi motivación al arte, en mi ciudad… de dónde vengo y de donde soy….
¿De qué logros te sientes más orgullosa, Mili?
Mi mayor logro es ser feliz haciendo lo que siempre quise hacer… dedicarme al arte, y que sea mi pasión y mi sustento… los premios o reconocimientos son consecuencia del trabajo y de la perseverancia, porque es un trabajo y dedicación constante. Me siento feliz en este proceso.
¿Y de Perú qué es lo que más extrañas?
A mi familia, los amigos de siempre y la mejor comida que he probado…jajaja. El pescado encebollado, el cabrito con tamales….no los cambio por nada.
¿O sea que de alguna forma vivir en México te ha hecho amar más al Perú?
Claro que sí. He aprendido a amarlo y extrañarlo más. Y a valorar el tiempo en familia cada vez que regreso.
¿Crees que pintarías y cantarías igual si estuvieras en el Perú?
Lo haría de todas maneras.
¿Te sientes en deuda?
Sí. Con mi familia. Cuando pienso en Perú… viene a mi mente mi familia.
Fotos: Michael Arteaga / M. Vega
Mira aquí parte del trabajo de la artista peruana











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