¿Es solo una cuestión de mala gestión o corrupción? El Perú no es una potencia mundial en turismo
El Día Mundial del Turismo se celebra anualmente cada 27 de septiembre. El Lema es “Turismo y Transformación Sostenible», pero, si nuestro país tiene una amplia y variada mayoría de atractivos históricos como centros arqueológicos, diversidad de climas del mundo pasando hasta por un desierto y una zona tropical ¿Por qué hasta ahora el Perú no es una potencia mundial en turismo? Aquí tres razones generales, según mi punto de vista.
Primero, desde un punto de vista estratégico, la ubicación geográfica de nuestro país en América del Sur representa tanto una oportunidad como un desafío. Perú está rodeado de países en vías de desarrollo como Colombia y Bolivia, cuyos ciudadanos generalmente tienen un menor poder adquisitivo, lo que limita su capacidad para hacer turismo internacional. En contraste, turistas provenientes de países como Alemania enfrentan altos costos para visitar el Perú, debido al precio de los vuelos, la duración del viaje y otros gastos. Por otro lado, países como Brasil y Chile, que cuentan con economías más sólidas, tienen una mayor capacidad para visitarnos con más facilidad.
Para los europeos, por ejemplo, resulta mucho más sencillo visitar destinos como Francia, una potencia mundial en turismo, gracias a su excelente infraestructura de transporte, como trenes y aeropuertos conectados. En cambio, visitar Perú implica mayores costos y una planificación más cuidadosa, especialmente para una familia americana, que debe considerar el costo del viaje y organizar una estadía de una o dos semanas con anticipación.
Segundo, la situación política del país ha sido un factor que impacta negativamente nuestra imagen en el exterior. La inestabilidad que se refleja en haber tenido cinco presidentes encarcelados en los últimos años transmite una percepción de inseguridad e incertidumbre. Esto desanima a muchos potenciales turistas, quienes optan por destinos quizás menos atractivos, pero más estables y seguros.
Tercero, lo que podría considerarse la cereza del pastel, nuestra principal atracción turística —Machu Picchu, una de las maravillas del mundo— está enfrentando una serie de problemas debido a una gestión deficiente. La situación ha llegado a tal punto que muchos turistas se han visto obligados a regresar a sus países sin poder visitarla, a pesar de haber sido ese el motivo principal de su viaje.
Películas como Transformers, Paddington Bear y otras producciones internacionales han contribuido a posicionar a Perú en el mapa global del turismo. Sin embargo, mientras no resolvamos los problemas mencionados, especialmente la inestabilidad política y la mala gestión de en nuestras principales atracciones— será difícil competir entre los 10 o 20 países más visitados del mundo.
Contamos con todos los elementos para ser una potencia mundial en turismo: historia, cultura, gastronomía, clima y paisajes únicos. Solo necesitamos tomar decisiones acertadas, y establecer una estrategia clara a corto y largo plazo que permita aprovechar nuestro potencial al máximo.













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