Cien días de vagancia en el congreso peruano

Son muchos los temas que están en juego y poco es por no decir nulo el trabajo de las comisiones del congreso. Ellos también han cumplido más de cien días en sus curules. Cien días cobrando un sueldo. Cien días comiendo. Cien días llegando al Congreso y haciendo uso de los beneficios que pagamos todos con nuestros impuestos. El pueblo peruano tiene sin duda derecho a saber qué es lo que ha hecho el congreso a lo largo de todo este tiempo.
El Alzheimer de los congresistas
Según parece que a ciertos congresistas de Avanza País, Renovación Popular y Fuerza Popular se les olvida que la función de un congresista es la dación de leyes, la permanente fiscalización y control político orientados al desarrollo político, social y económico del país. O sea, hay que elaborar, interpretar, reformar. Si se tuviera que cumplir esto al pie de la letra, los congresistas deberían tener bastante trabajo. Por lo visto están más pendientes de meterle cave a la Sunedu, más desesperados por alistar leyes inconstitucionales que velar por lo que realmente importa que es el Perú.
87 votos y ganamos
Pero esto no viene de ahora. Ya desde 2017 reunir 87 votos se ha convertido en una especie de trabajo para los congresistas. 87 es el número de la suerte para ellos. Es la lotería a la que juegan. Es el premio mayor. El combo máximo. 87 votos se necesitan para tumbarse a un presidente en el Perú. Ocurrió con PPK. Ocurrió con Vizcarra. Y ahora pretenden repetir el plato con Pedro Castillo. La fórmula parece fácil. Lo es hasta cierto punto, pero es también un peligro. No se trata de defender a Castillo. Pero lo cierto es que no se puede centralizar todo en la vacancia del presidente. Y menos aun teniendo en cuenta que todo esto será orquestado por determinados grupos del poder a los que los parlamentarios rinden pleitesía.
La sinfónica son algunos medios de comunicación
Si a esto le sumamos algunos medios de comunicación estaríamos hablando de todo un aparato montado y con un solo fin. Vacar a Pedro Castillo, como estrategia para un guion de cine está bien. Funciona. Pero el Perú no es una película. No es el juguete de los congresistas. El Perú ahora mismo atraviesa por una circunstancia crítica a nivel de credibilidad en los políticos. ¿Porque los medios opositores no preguntan a la opinión pública qué es lo que piensan de este congreso? ¿No tendría acaso el congreso también que rendir cuentas? Han pasado más de cien días, necesitamos saber como país qué es lo que han hecho las diferentes comisiones del congreso peruano. Necesitamos saber a dónde se han ido nuestros votos.
Personajes de película
La caricaturesca presencia de Patricia Chirinos pidiendo la vacancia de Pedro Castillo, con un discurso que ni ella misma se cree y el apoyo de Keiko que ya perdió liderazgo, pero que eso no quita que en algún momento tome de nuevo las riendas de la sinrazón, es solo el comienzo de algo que a priori da la impresión tiene como fin hacerle la guerra al actual gobernante. Sea como sea es el presidente. Bueno o malo, totalmente improvisado, fue elegido. Está haciendo, y por momentos parece que mal haciendo, pero el congreso tiene que ocuparse de asuntos que implique la vida de los peruanos. No están ahí para vacar a quien se les venga en gana. No están ahí para condecorar como la congresista Roselli Amuruz que condecoró a una orquesta que apoyó su candidatura en las últimas elecciones. A veces da la sensación de que el congreso es un circo, pero también de que es un congreso delincuencial, un congreso de puros marcas, un congreso raqueteros, un congreso que ha aprendido las reglas de un juego vil y que juega a sacar la chaveta. Claro que hay descontento por una parte de la población hacia Pedro Castillo, pero ese es un tema que se tendrá que resolver en las urnas. No se debe asumir el poder para jugar al castigo , porque lo único que deja entrever son intereses personales que dan a entender que este congreso está dando una imagen que empieza a oler a podrido…Y eso que solo es el principio de una película que nadie tiene ganas de ver. A no ser que se acelere la investigación contra Manuel Merino, por la muerte de Inti y Bryan. Estamos esperando un congreso que trabaje y esté a la altura de sus exigencias. Un congreso que vele por el destino del país.
Foto: La República












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