Equipaje
Todo lo que traigo no cabe en ninguna maleta del mundo. No existe tarifa que pueda pagar todo este sobrepeso de sentimientos. Las líneas aéreas no saben que las emociones no entran en una valija de 23 kilos y que un maletín de mano no es suficiente para guardar tanto intangible, tanto dolor o alegría. Solo lo físico se puede embalar, solo lo inerte se puede acabar.
Antes de partir hacia Lima pensaba que todo lo que iba a vivir podía escribirlo en muchas entregas. Presuntuoso yo, creía que podría hacerlo hasta en fascículos coleccionables. Hoy no tengo mucho que decir o quizá tengo tanto que no puedo ni empezar. Rut fue el motivo de mi viaje y Rut es el motivo que me motiva. Tal vez ella por ahora no lo entienda mucho, no porque no quiera, sino porque necesita de todas sus energías para efectuar su lucha personal. La lucha que va a ganar para seguir, para reír, para seguir siendo mamá.
Ante él nunca me había bloqueado, ante él nunca me había quedado mudo. Aquella mañana no pude hablar y la Iglesia me parecía vacía cuando en realidad la misa se celebraba en medio de un tumulto de gente. Me dijo alguien que le deje a él mi carga, que comparta mi peso y aliviane mi alma, entonces, puse todo mi esfuerzo en hacerlo mientras dejaba tu casa cruzando el portal de madera hacia el Jirón de la Unión.
Los años han pasado rejuveneciendo el alma de las personas que admiro. En la inolvidable cena de noche vieja mamá bailaba sin importar lo que cantara la nieta, vaya si nos sacó carcajadas, vaya si nos dio otra lección de vida y bondad. Los guerreros también se cansan, pero se recuestan un ratito para volver luego con el alma recargada.
No me despedí de muchos amigos, no visité a los de siempre.¡Qué bueno que no lo hice! Ustedes me comprenderán porque también son hijos y algunos padres. Perdónenme chicos porque estos fueron los veintisiete días más rápidos de mi vida.
Al regreso recibí una señal. En ese momento se paralizó mi tristeza, las lágrimas se reabsorbieron y en la temida vuelta no sentí el viaje, las horas se volvieron minutos y nunca un avión me había parecido tan suave, tanto que no necesité pastillas para dormir, tanto que dejé de pensar o lo hice mucho menos que de costumbre.
Ya no estoy en ese avión y no sé como me siento, ya no estoy allá y no sabes como lo lamento. Rut, tenemos planes. No estás sola, estamos todos. Tú sólo sigue haciendo lo que siempre hiciste…luchar, luchar, y otra vez luchar.





¡Que bonitas palabras para tu mama!…debe de sentirse muy orgullosa de tener un hijo como tu. No te dire que es una bendicion divina porque no creo en esas cosas, pero pienso que no hay muchos hijos que le den a sus madres el trato y lugar que ellas se merecen como tu lo haces. Mandale saludos y un fuerte abrazo de mi parte…y obviamente otro abrazo a la distancia para ti.
ME LLEGO EN EL ALMA…Y UNA VEZ MAS CONFIRMO EN MI VIDA QUE DIOS SIEMPRE ESTA A NUESTRO LADO Y MAS AUN EN LOS MOMENTOS DIFICILES, DUROS..LLEVANDO NUESTRO EQUIPAJE INTANGIBLE PARA QUE SEA MAS LLEVADERO…BENDICIONES
Como siempre digo: «Todo lo que ocurre tiene una razón. Quizá no la comprendamos, pero debemos aceptarla». Así he podido lograr cierto alivio. No es conformismo, es confianza en que todo es para bien.
Todas las partes de tu mensaje son importantes; pero para mi caso, concluyo sin temor ha equivocarme que el Señor estuvo contigo, te alegró el alma y te trasladó de un continente a otro sin que tú lo sintieras, así te demostró su poder divino y que quiere estar contigo permanentemente, cree totalmente en Él ( Así se manifiesta el Señor )