Actualidad de los peruanos en el extranjero

¡Vuélvelo a leer…Mamá!

¿Madre, me perdonas si por tu día te regalo algo repetido? Sí mamá, solo por hoy, y no me vayas a decir flojo viejita. Ya crecí y ahora creo que los años me ponen más activo cada vez. Pasa que solo quiero que vuelvas a leer algo que ya hice, para yo pretender volver a llamarte este domingo como si todo fuera igual e imaginarme que tú levantarás el teléfono y que el tiempo no pasó.

-¿Mamá? ¡Feliz Día mamita!, que lo pases muy bonito envíame fotos si puedes…yo te escribí algo que espero te guste, es mi manera de decir gracias.

-”Ay hijito, gracias por tu regalito, está muy bonito, Dios te bendiga, yo estoy bien hijo y no te desesperes Tavito…acabas de llegar recién a esa nueva ciudad y ya verás que pronto encontrarás algo”.

(Rut y Tavo, 12 de mayo de 2012)      

Cuando tenía 12 años me entró la locura de la guitarra. Me puse manos a la obra y jodí, jodí, jodí y seguí jodiendo a mi abnegada Madre. Finalmente, cuando tenía 14 mi Papá me la compró, pero él solo la pagó. Mi madre se comió los dos años de mi cantaleta hasta tener entre mis manos el dichoso instrumento. Luego, me antojé un piano y esta vez mi madre lo adquirió, la pobre se prestó dinero, discutió con el viejo y se quedó misia, pero al final lo compró. Mi barajo era decir que con eso mamá podría dar clases -fue profesora de piano en su juventud- y así ganarse unos chibilines, pero en realidad el piano era más para mí, porque claro, yo tenía que aplacar como sea mi sed de fama, y según yo, mi talento de rockero. Fregué la pita tanto que una vez más, mi mamá pagó los platos rotos. Ahí estábamos, éramos los únicos en la cuadra con un piano vertical en la sala. Incompatible con nuestra economía en los difíciles 80´s , pero ahí estaba yo, feliz con mi nuevo capricho. Mamita Rut, perdóname por exigirte que te aprendas en dos horas y completita “A todo pulmón” de Miguel Ríos. Nuestro piano no era un Yamaha electrónico ni yo era el viejo rockero de Granada. Era sólo un cabroncete de 16 con pataletas de infante que como siempre, tú sabías aguantar y comprender.

Si yo fuera madre, no me gustaría tener un hijo como yo. Pero claro, a una mamita no le puedes decir eso, ellas son todo compresión y entrega y hasta el hijo más cabrón es para ella un tierno cachorrillo. Ahora estoy geográficamente todavía más lejos de mi madre, y entonces, me doy cuenta que para ser Mamá hay que tenerlos bien puestos. He cometido mil errores y los sigo cometiendo pero la historia no ha cambiado porque ahí siempre estará ella, para hacer de los errores oportunidades de enseñar y para seguir pidiendo siempre al Altísimo por sus hijos, aunque a veces seamos tan infames que solo esperamos un día especial para agradecer y reconocer lo que ellas hacen por nosotros.

¡Feliz Día Mamá!..

…Feliz día a todas las madres del mundo….Gracias por todo!

El Peruchito


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5 Comentarios »

  1. Gracias Tavito, Gracias Tavito por las palabras que diriges a tú mamá. Que Dios te ilumine y te premie.

    • Solo te digo que me encantó, esto no te condena, es la actitud de los jóvenes adolescentes y muchas veces es la actitud también de nosotras las madres. Es un bella parte de tu vida y que lindo lo comentes tal cual, describiendo tus capricho con toda sinceridad, y reconociendo la dulce reacción de tu mamita ante eso. Me encanto, Gustavo.

      • Lindas palabras…

        • Lindo. Sobre todo para su mamá que se debe estar sintiendo muy contenta al saber que tiene un hijo que a pesar de la distancia siempre la tiene presente. A propósito, en qué país te encuentras ahora? Porque cada vez que me actualizo con tu columna resulta que estás en un país diferente. Bien por ti.

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